Bloques de hormigón: modernos y de alta calidad

Evolución, aplicaciones y ventajas. Características, usos y precios.



Simpleza, precariedad y hasta un signo de mala construcción eran atributos tradicionalmente asociados al bloque de hormigón (BH) en nuestro país. Eso se debía a que su fabricación era rudimentaria y a que se lo empleaba de manera incorrecta: se fabricaban en equipos manuales llamados “ponedoras” (depositaban al bloque en una pista de tierra, sin ningún control en los materiales y carentes de curado), de lo que resultaba un mampuesto que no cumplía con ninguno de los requisitos de norma. Sin embargo, desde hace un tiempo, esto cambió radicalmente.

Evolución

“Desde hace varios años, el bloque de hormigón se fabrica con equipos de alta potencia de vibrado y prensado, con dosificación por peso o por volumen racional y curados en cámaras especiales. De esto resulta un bloque de alta resistencia y durabilidad, baja absorción, medidas constantes, aristas vivas y, sobre todo, constancia en la calidad, pastón tras pastón”, dice el ingeniero civil Timoteo Gordillo, director técnico de la Asociación Argentina de Bloques de Hormigón (AABH).

Gracias a eso, las paredes que se levantan con este material arrojan un excelente comportamiento estructural en el conjunto (bloques, mezcla de asiento, hormigón de relleno, mano de obra calificada), elevada resistencia al fuego, muy buena aislación acústica y alta inercia térmica. A eso se suma que las modernas plantas de vibrocomprimidos no sólo fabrican bloques estándar sino que también pueden producir piezas de alto valor agregado (bloques símil piedra, abastonados y hasta productos pigmentados o de color). Por el adelanto tecnológico en maquinarias, la industria provee ahora nuevos productos: bloques de contención para muros de sostenimiento; alivianados de alta resistencia térmica, bloques arquitectónicos o texturados, ranurados para barreras sónicas y de alto compromiso estructural para la construcción de edificios en altura.   

Medidas

A diferencia de otros países de la región, en Argentina el bloque estándar es el de 20x20x40 cm. Este mampuesto permite levantar muros en los que quedan huecos en su interior, los que se usan para barras de refuerzos y cañerías de instalaciones sanitarias o eléctricas. 

Ventajas 

El ingeniero Timoteo Gordillo (AABH) detalla que la utilización de estos mampuestos “presenta muchas ventajas con respecto a otros materiales y métodos constructivos alternativos. Estas se basan fundamentalmente en que el bloque de hormigón cumple con tres funciones en forma simultánea: cerramiento del espacio, estructura resistente a acciones verticales y horizontales y terminación superficial”. Y agrega: “Todo esto implica alta velocidad constructiva, economía de materiales y excelente terminación. Además, el desperdicio es casi nulo y sobre todo, por constituir un sistema modular, permite computar los materiales en la etapa de proyecto con gran certeza”.



Aplicaciones

Por sus características, se aplican en: 

• Viviendas unifamiliares y planes de viviendas. 

• Edificios en altura y centros comerciales. Edificios industriales. 

• Colegios, bibliotecas, museos y centros de salud.

• Piletas de natación y cisternas. 

• Muros de sostenimiento, muros portantes exteriores e interiores en edificios en altura.

• Cerramientos de estructuras independientes. Tabiques divisorios, vigas, dinteles y columnas.



Opiniones de la gente


“Van muy bien con el estilo minimalista, industrial o rústico. Combinan muy bien con la madera o el hierro” . (Luis Ribotta, empleado en estudio de arquitectura).

“Yo lo trabajo constantemente. Puedo disimular vigas y hacer columnas. Hasta los corto en láminas gruesas, para hacer los capiteles de las columnas”. (Rubén Torres, constructor).

“Lo incorporaría combinado con madera o bien emplearía los modelos símil piedra, ya sea en amarillo o bordó. Además, queda muy bien con el ladrillo común en tapias divisorias”. (Anita Bertino, pintora).

*Fuente: La voz del interior


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