Cómo evitar el polvo y la suciedad de una obra



Un nuevo sistema aísla las zonas de la casa que están en reparación y mantiene el resto limpio y seguro.

Las reglamentaciones sobre seguridad e higiene laboral iniciaron un proceso de transformación en la manera de trabajar dentro de la obra con lo cual, las rutinas para el control de la emisión de polvo ya son tareas cotidianas. Con lo cual, entre otras medidas que apuntan a mejorar la calidad del ambiente laboral, se requieren pantallas temporales. Estas suelen armarse con film de polietileno o placas de roca de yeso, según el tipo de obra. En el primer caso, su aspecto suele ser pobre, al igual que su eficiencia para aislar el polvo, y su sistema de fijación daña las superficies. Mientras que las placas requieren del masillado y pintura para darle una buena apariencia, y al desarmar la barrera no se puede reutilizar.

Para resolver estos inconvenientes, se desarrolló el sistema ZipWall, que ya tiene representantes en nuestro país. Se trata de una solución hermética, fácil de armar con un solo operario y evita daños en las superficies terminadas.


La barrera contra polvo se instala en cuestión de minutos y ofrece una estética profesional para sectorizar la obra. El material translúcido, que posee un retardante de llama, se extiende de piso a piso a techo y se sostiene con puntales especiales (desde 1,6 hasta 6,10 metros de altura) que mantienen la tensión adecuada para que no se deteriore el aspecto ni pierda efectividad. Los cierres dobles crean una entrada amplia para acceso de equipos.

De ese modo, el sistema sella grandes áreas en obras residenciales, oficinas, comercios de todo tipo. Al limitar la suciedad dentro de la zona de trabajo permite ahorrar horas hombre para la limpieza diaria y final de la obra.
Fuente: Diario Clarín